Actividad física y obesidad
La reducción de la práctica de actividad física es una de las principales causas de la obesidad pero además de ser una causa es la el efecto de esta.
La reducción de la práctica de actividad física es una de las principales causas de la obesidad pero además de ser una causa es la el efecto de esta.
Con la llegada de la menopausia, muchas mujeres experimentan un aumento de peso que las sitúa en la obesidad, o agravan la situación de la misma. Las causas son diversas y algunas se desconocen; sin embargo, los motivos principales de este aumento ponderal pueden ser debidos a:
El ejercicio físico contribuye en gran medida al manejo de la obesidad, ya que actúa sobre el balance energético, propiciándo el gasto de energía y por lo tanto de grasa, y modificando también la distribución de la grasa corporal. En el plano general, aumenta nuestro estado de ánimo y disminuye el riesgo de sufrir otras enfermedades, aumentando así nuestra calidad de vida.
Bajar de peso nunca es una tarea sencilla, y mas si disponemos de un sobrepeso alarmante para nuestra salud, los gimnasios no son un sitio propicio, ya que además de la mirada de terceros nos encontramos con rutinas que no están preparadas para nuestro cuerpo.
Aunque nos acordamos de ella tres meses antes de las vacaciones de verano, la celulitis está ahí todo el año. Nueve de cada diez mujeres padecen celulitis (un aumento del tamaño de los adipocitos, que son las células grasas, sobre todo en los muslos).
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