Tomar refrescos azucarados con fructosa acelera la obesidad según un estudio (I)
El excesivo consumo de refrescos azucarados con fructosa presentes en la dieta diaria de niños y adolescentes daña el ajuste energético del organismo y precipita la aparición de la obesidad y otras alteraciones metabólicas dañinas para el cuerpo según un estudio preclínico realizado por especialistas del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).